Shakira y Beéle convierten Barranquilla en un vibrante set de filmación
Las calles de Barranquilla se llenaron de música, color y movimiento esta semana con la llegada de la cantante internacional Shakira y el artista urbano Beéle para grabar lo que promete ser uno de los videoclips más esperados del año. El rodaje se desarrolló en distintos puntos significativos de la ciudad, entre ellos la Vía 40 y el tradicional barrio Abajo, evocando la energía festiva del Carnaval y reafirmando el fuerte vínculo de ambos artistas con sus raíces caribeñas.
Desde temprano, la emblemática Vía 40 se transformó en un escenario al aire libre, con cámaras, bailarines, equipos de producción y residentes que no ocultaban su sorpresa y entusiasmo ante la presencia de los intérpretes barranquilleros. Más tarde, la filmación continuó en el Barrio Abajo, un sector reconocido por sus murales y por ser considerado el museo a cielo abierto más grande de la ciudad, incorporando el patrimonio cultural local a la narrativa visual del proyecto.
Aunque aún no se ha confirmado oficialmente el título de la canción ni la fecha de estreno del video, los detalles captados por los medios y las redes sociales han despertado inmensa expectativa entre los seguidores. Comparsas, marimondas, congos y elementos propios de las celebraciones barranquilleras se mezclaron con el ambiente musical, lo que ha alimentado rumores de que la estética del video podría rendir homenaje a sonidos tradicionales y al espíritu caribeño que caracteriza la región.
La grabación no pasó desapercibida para las autoridades locales. El alcalde Alejandro Char visitó el set de filmación para saludar a Shakira y a Beéle, y destacó el impacto cultural que tiene el regreso de estos artistas a su tierra natal. En un breve intercambio con la prensa, Shakira expresó su alegría por encontrarse en Barranquilla, describiendo la ciudad como “divina” y celebrando el ambiente festivo que se vive alrededor del rodaje.
Los seguidores también han podido apreciar avances del proyecto a través de publicaciones de Beéle en sus redes, donde aparecen ambos artistas en escenas informales que muestran la complicidad y el carácter local que tendrá la producción. Uno de esos momentos incluye a los cantantes sobre el capó de un autobús antiguo, con referencias culturales propias de la región que apuntan a un fuerte sentido de identidad y celebración de la autenticidad barranquillera.
Este regreso de Shakira a su ciudad natal, después de haberse presentado recientemente en otros escenarios internacionales, no solo evidencia su conexión con Barranquilla, sino también su intención de destacar la riqueza cultural de su tierra a través de su arte. Junto a Beéle, cuya carrera ha venido creciendo tanto en el ámbito urbano como en fusiones con ritmos locales, el proyecto apunta a ser una mezcla vibrante de tradición, ritmo y orgullo costeño que seguramente captará la atención de audiencias alrededor del mundo.
Mientras se espera el lanzamiento oficial del video, la ciudad continúa siendo testigo de la energía creativa de dos de sus hijos más reconocidos, transformando sus espacios icónicos en escenarios vivos de música, color y celebración.