¿Sabías que la incapacidad para decir “NO” podría ser una señal de baja autoestima?
Negarse a una petición, expresar desacuerdo o marcar límites puede resultar complicado para muchas personas. De acuerdo con el psicólogo Walter Riso, esta dificultad no siempre tiene que ver con la personalidad, sino con la percepción que cada individuo tiene de sí mismo y con el nivel de confianza y valoración personal que ha construido a lo largo de los años.
En una de sus intervenciones en “Aprendemos Juntos”, el especialista explicó que quienes presentan una autoestima frágil suelen experimentar temor al rechazo o a generar conflictos. Como consecuencia, terminan accediendo a situaciones que realmente no desean, sacrificando sus propias necesidades para satisfacer las expectativas de otros.
Riso señala que aprender a decir “no” forma parte de la asertividad, una capacidad esencial para comunicar pensamientos, emociones y decisiones de manera clara y respetuosa. Cuando esta habilidad no se desarrolla, las personas pueden adoptar comportamientos complacientes que terminan afectando su bienestar emocional.
Según el autor, muchas personas crecen creyendo que deben agradar a todos para ser aceptadas. Esta necesidad constante de aprobación puede llevarlas a ignorar sus propios deseos, provocando desgaste emocional, frustración y una desconexión progresiva de lo que realmente quieren para sus vidas.
El experto destaca que establecer límites no significa actuar con egoísmo. Por el contrario, representa una forma saludable de proteger el equilibrio emocional, preservar la dignidad personal y reconocer que las propias necesidades también merecen atención y respeto.
Otro aspecto que Walter Riso considera fundamental es el amor propio. A su juicio, cuanto más sólida es la autoestima de una persona, menor es el miedo a perder la aceptación de los demás. Esto permite tomar decisiones con mayor libertad y actuar de acuerdo con las propias convicciones sin sentirse culpable.
El psicólogo también explica que la autoestima puede fortalecerse mediante el desarrollo de diversos pilares, entre ellos la confianza en las propias capacidades, una imagen personal positiva, el reconocimiento de los logros alcanzados y una valoración equilibrada de quiénes somos.
Cuando una persona no se valora lo suficiente, es más probable que tolere situaciones injustas o relaciones poco saludables. En cambio, quienes reconocen su propio valor suelen establecer límites más claros y buscar vínculos basados en el respeto mutuo y la reciprocidad.
A lo largo de sus reflexiones, Riso insiste en que una relación sana no debería exigir que alguien renuncie a su identidad. Conservar espacios personales, expresar opiniones libremente y mantener la autonomía son elementos esenciales para construir relaciones equilibradas y duraderas.
Walter Riso nos deja una gran reflexión, la importancia de cultivar en nuestro autoestima de sanar heridas, auto descubrirnos como personas, conocer talentos que tenemos en nosotros mismos, porque colocar límites comienza conociendo la parte que a ti no te gusta que te hagan, ni las cosas con las que no estás de acuerdo. Puede que nunca te hayas autoexplorado y descubierto tu amor propio, es por eso que empezar hoy te retrasa de un mal futuro.
Escrito Por:
Yadira Cobos