¡Usa casco, cabeza dura!, la campaña que quiere cambiar el destino de los motociclistas latinoamericanos
Las cifras son contundentes: en 2026, las muertes de los motociclistas representan un tercio de las pérdidas ocurridas en los siniestros viales en América Latina, según el informe conjunto de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, el 20% de los conductores y el 30% de los pasajeros que se movilizan en motocicleta aún no utilizan casco. Frente a esta realidad, la Alianza MotoLatam impulsa la campaña ¡Usa casco, cabeza dura!, una iniciativa regional que pone la protección de la vida en el centro del debate sobre movilidad.
El diagnóstico es preocupante. En Colombia, dos de cada tres muertes en siniestros viales involucran a un motociclista. En Ecuador, uno de cada tres fallecidos en accidentes de tránsito era motociclista. En Uruguay, los motociclistas representan cerca del 45% de los fallecidos totales; en Argentina, entre el 20% y el 49%. En Perú, los accidentes en moto se han convertido en la segunda causa de muerte en Lima y la primera en regiones de la selva. En México, las muertes de motociclistas se incrementaron un 149% entre 2019 y 2024. Y en Venezuela, más del 60% de los ingresos a emergencias traumatológicas del país se relacionan con incidentes en moto. En Perú, el 47 % de casos no son certificados.
Un patrón común atraviesa estos datos: en la mayoría de los países de la región, el mayor incumplimiento del uso del casco ocurre en trayectos de menos de cinco kilómetros, precisamente donde el conductor percibe menor riesgo.
El caso ecuatoriano: una moto de cada tres vehículos
En Ecuador, la realidad confirma la tendencia regional. Según Genaro Baldeón, presidente Ejecutivo de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade), 1 de cada 3 vehículos que circulan en el país es una moto: 1,2 millones de unidades actualmente, a las que se sumarán cerca de 300.000 más solo en 2026, un crecimiento del 15 % frente a 2025 y del 25 % frente a 2024.
“La moto ya no es solo recreación: es el sustento económico de miles de familias que la usan para delivery y otras actividades productivas. Un siniestro no solo pone en riesgo la vida, también los ingresos del hogar”, señaló Baldeón.
El directivo destacó que, en Ecuador, se registran cerca de 20 siniestros viales diarios vinculados a motos. Solo en 2025 se reportaron 768 fallecidos y 5.300 heridos por esta causa. Un dato es revelador: el 8 % de las 229.445 contravenciones de tránsito registradas se entregaron a motociclistas que circulaban sin casco (18.500) en 2025.
El uso de un casco certificado puede ser la diferencia
No basta con portar un casco; la certificación, la talla correcta y el casco abrochado son determinantes. Un casco certificado ha superado pruebas de resistencia y absorción de impacto que garantizan su efectividad real. “El casco es la herramienta más efectiva y económica para salvar vidas: bien colocado y certificado, reduce en 40 % el riesgo de muerte y en 70 % las lesiones graves en la cabeza, según la OMS”, afirmó Baldeón.
Pese a que los datos son reveladores, en países como Ecuador está pendiente un reto regulatorio pendiente en la región: los cascos pagan un arancel del 30 %, lo que se traduce en un castigo a la seguridad.
La Alianza MotoLatam, que agrupa a las organizaciones de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, Uruguay y Venezuela, entiende que el crecimiento del sector conlleva una responsabilidad inevitable.
La campaña ¡Usa casco, cabeza dura! es precisamente esa respuesta: una iniciativa que convoca a conductores, pasajeros, instituciones públicas, organismos de control y al sector privado a asumir un compromiso colectivo. La OMS y la OPS han calificado la mortalidad vial como una pandemia silenciosa. Ante esa denominación, el silencio no es una opción.
SOBRE MOTOLATAM
Motolatam es la alianza regional de asociaciones del sector motocicleta en América Latina. Reúne a cámaras, federaciones y entidades del sector en distintos países de la región, con el objetivo de fortalecer la industria, promover la movilidad sostenible y mejorar las condiciones de seguridad vial para los motociclistas.