¿Sabías que en existe un lugar donde nunca anochece?
En una de las regiones más septentrionales de la Tierra ocurre un fenómeno que parece sacado de una película: durante varios meses, el Sol no llega a desaparecer por completo. Este espectáculo natural puede observarse en Svalbard, un territorio noruego situado en pleno océano Ártico.
Uno de los puntos donde este fenómeno resulta más evidente es Longyearbyen, el principal asentamiento del archipiélago. Allí, durante parte del año, la luz solar permanece presente incluso en las horas en las que normalmente debería ser de noche.
Este periodo se conoce como sol de medianoche y puede extenderse aproximadamente desde finales de abril hasta finales de agosto. La duración exacta varía según la ubicación, pero en Svalbard alcanza varios meses debido a su cercanía con el Polo Norte.
La causa de este fenómeno se encuentra en la propia posición de nuestro planeta. El eje de la Tierra está inclinado unos 23,5 grados y, mientras el planeta completa su recorrido alrededor del Sol, esa inclinación provoca que determinadas regiones reciban luz solar durante periodos mucho más prolongados.
Durante el verano del hemisferio norte, las zonas cercanas al Ártico quedan orientadas hacia el Sol. Como consecuencia, el astro puede permanecer sobre el horizonte durante las 24 horas del día, dando lugar a lo que se conoce científicamente como día polar.
Aunque pueda parecer que el Sol permanece detenido, esto no ocurre. El astro continúa recorriendo el cielo y puede acercarse bastante al horizonte durante la madrugada, generando una iluminación diferente y tonos particulares antes de volver a elevarse.
La ausencia de una noche convencional también influye en la vida cotidiana de los habitantes de Svalbard. La luz exterior puede mantenerse durante las horas habituales de descanso, por lo que muchas personas utilizan cortinas especiales o sistemas para oscurecer sus habitaciones y facilitar el sueño.
Para los visitantes, la experiencia puede resultar especialmente llamativa. En medio de la madrugada es posible caminar por el exterior y encontrar un paisaje completamente iluminado, algo que contrasta con la percepción habitual de que la noche debe estar acompañada por oscuridad.
Sin embargo, el ciclo anual de Svalbard tiene un cambio radical cuando llega el invierno. El mismo territorio que durante meses recibe luz permanente entra posteriormente en un periodo de oscuridad conocido como noche polar.
Durante esta etapa, que en Longyearbyen se extiende aproximadamente desde noviembre hasta finales de enero, el Sol no consigue superar el horizonte. Esto no significa necesariamente que exista oscuridad absoluta durante todo el día, ya que pueden aparecer algunas horas de crepúsculo.
El sol de medianoche tampoco es exclusivo de Svalbard. El fenómeno puede observarse en distintas zonas ubicadas dentro del Círculo Polar Ártico, entre ellas regiones del norte de Noruega, Suecia, Finlandia, Rusia, Alaska, Canadá y Groenlandia.
La duración de estos periodos depende de la distancia respecto a los polos. Mientras más al norte se encuentra un lugar, mayor puede ser el tiempo durante el cual el Sol permanece sobre el horizonte en verano y, posteriormente, debajo de él durante el invierno.
Así, Svalbard ofrece uno de los ejemplos más sorprendentes de cómo los movimientos y la inclinación de la Tierra determinan los ciclos de luz y oscuridad. En este rincón del Ártico, el calendario puede dividirse entre meses en los que el Sol prácticamente nunca se esconde y otros en los que su presencia desaparece durante semanas.
Fuente de video: Lugares Extraordinarios en el mundo
Escrito Por:
Yadira Cobos