Bad Bunny transforma el Super Bowl: su espectáculo de medio tiempo entra en la historia con millones de espectadores
El pasado 8 de febrero de 2026, Bad Bunny protagonizó uno de los momentos más memorables del año al encabezar el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, el evento televisivo más esperado y visto del deporte estadounidense. Lo que comenzó como una presentación musical se convirtió rápidamente en un fenómeno cultural global con impactos que trascendieron la música misma.
Transmitido en canales tradicionales como NBC y en plataformas digitales como Peacock y Telemundo, el show de medio tiempo de Bad Bunny logró una audiencia promedio de 128,2 millones de espectadores, lo que lo sitúa como el cuarto espectáculo de medio tiempo más visto en la historia del Super Bowl, una hazaña monumental cuando se considera la enorme concurrencia global que sigue el evento año tras año.
Este histórico show no solo fue un triunfo en cifras, sino también un reflejo del auge de la cultura latina en el escenario global. La transmisión superó en audiencia al propio juego en ciertos momentos, destacando la enorme atracción que generó la actuación del artista puertorriqueño. Además, rompió récords en redes sociales, acumulando más de 4 mil millones de visualizaciones en las primeras 24 horas, un indicador del alcance y resonancia que tuvo la presentación más allá de la televisión tradicional.
El espectáculo, celebrado en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, representó un momento de celebración de identidad, ritmo y diversidad, caracterizado por la energía explosiva de Bad Bunny y su elenco de invitados. Aunque no superó el récord de audiencia televisiva establecido el año anterior, cuando otro artista alcanzó cifras históricas, su impacto general en plataformas digitales y su influencia cultural fueron innegables.
Más allá de los números, la actuación de Bad Bunny marcó un punto de inflexión en la percepción de la música latina dentro de espectáculos globales de esta magnitud. Artistas y fanáticos de todo el mundo elogiaron la inclusión de ritmos en español, así como la representación de la identidad puertorriqueña en uno de los escenarios más importantes del entretenimiento internacional.
Con este logro, Bad Bunny no solo reforzó su estatus como uno de los artistas más influyentes de la actualidad, sino que también demostró cómo un espectáculo puede trascender fronteras culturales y unir a audiencias diversas a través de la música