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¿Sabías que tu cerebro no distingue completamente entre lo real y lo imaginario?

Los40
01/04/2026

Aunque parezca increíble, la ciencia ha comprobado que el cerebro humano procesa de forma muy similar aquello que percibe en el entorno y lo que genera a través de la imaginación. Investigaciones en neurociencia han demostrado que ambas experiencias activan regiones cerebrales relacionadas con la percepción, especialmente en el sistema visual.

Esto quiere decir que cuando una persona imagina una escena, un objeto o incluso una situación, su cerebro responde de manera parecida a cuando lo está viendo realmente. Es como si utilizara los mismos “circuitos” para construir tanto la realidad como las imágenes mentales, lo que explica por qué algunas ideas pueden sentirse tan vívidas.

Sin embargo, esto no implica que el cerebro sea incapaz de diferenciar entre lo real y lo imaginado. Los estudios también indican que existen mecanismos internos que ayudan a distinguir ambas experiencias, funcionando como una especie de filtro que evalúa la información que recibe.

Uno de los aspectos más interesantes es que esta diferenciación depende en gran parte de la intensidad de la experiencia. Cuando una imagen mental es muy detallada o emocionalmente fuerte, el cerebro puede interpretarla con mayor facilidad como si fuera algo real.

En distintos experimentos, se ha observado que algunas personas llegan a confundir lo que imaginan con estímulos reales, sobre todo cuando ambos coinciden en características. Esto evidencia que la frontera entre realidad e imaginación no siempre es clara y puede volverse difusa.

Además, los científicos han identificado que el cerebro utiliza una especie de “señal de realidad” para tomar decisiones sobre lo que es externo y lo que proviene de la mente. Esta señal depende de la fuerza con la que se procesa la información en determinadas áreas cerebrales.

Este fenómeno tiene efectos directos en la vida cotidiana. Por ejemplo, permite entender por qué una persona puede experimentar emociones intensas al anticipar situaciones que aún no han sucedido o cómo la visualización puede influir en el comportamiento y en la toma de decisiones.

En definitiva, la relación entre imaginación y realidad es mucho más estrecha de lo que parece. Más que ser procesos separados, ambos comparten bases similares en el cerebro, diferenciándose principalmente por el nivel de intensidad con el que se experimentan.

Si esto está científicamente comprobado la frase “Fake it till you make it” que en español se traduce como finge hasta que lo logres, no es solo una frase es que también puedes engañar a tu cerebro y no lo haces de mala manera sino que simplemente te mentalizas para lograr todo aquello que tú quieres hacer en tu vida. Recuerda que tienes el control de tu camino y que solo tú puedes lograr todas las cosas que te propongas.

Escrito Por:
Yadira Cobos

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