PRODUCCIONES DE SIETE PAÍSES LLEGAN A ECUADOR, CONVIRTIENDO A LA CIUDAD EN UN PUNTO DE ENCUENTRO INTERNACIONAL.
Durante diez días, las historias encontrarán su lugar en la pantalla grande. Del 5 al 15 de agosto, Quito será nuevamente el escenario donde convergen algunas de las voces más representativas del cine ecuatoriano junto a producciones internacionales que han recorrido importantes festivales alrededor del mundo, en el marco de la séptima edición del Festival Ecuatoriano Turicine (FECT).
Más que una muestra cinematográfica, el festival se ha consolidado como un espacio que impulsa la producción nacional, promueve el intercambio entre realizadores y espectadores y fortalece la formación de nuevas audiencias para el cine ecuatoriano. En esta edición, además de exhibir largometrajes reconocidos internacionalmente, el encuentro pondrá en primer plano el trabajo de directores emergentes que representan el presente y el futuro del audiovisual nacional.
Uno de los momentos más esperados será la Competencia Nacional de Cortometrajes de Ficción, integrada por siete producciones que reflejan la diversidad de miradas, narrativas y propuestas del cine hecho en Ecuador.
Los cortometrajes cien por ciento ecuatorianos nominados son:
– LOC 555, de Keiko Sandoval.
– Último Registro, de Astrid Daniela Medina.
– Shadowboxing, de Galo Semblantes.
– Época de Plagas, de Gabriela Calvache.
– Adivinación, de Belén Alvarado y José Cardoso.
– Lucía, de Isabela Bonilla y Amari Grunauer.
– Un Par de Tabacos, de Santiago García.
El festival también abrirá sus pantallas a las nuevas generaciones de realizadores de la región mediante la Competencia Latinoamericana de Cortometrajes Estudiantiles, una categoría que reunirá proyectos provenientes de Ecuador, Argentina, Brasil, Bolivia, España y otros países latinoamericanos, reafirmando al festival como un espacio de encuentro para el talento emergente.
Entre los trabajos seleccionados se encuentran:
– Desvíos Naturales (Brasil).
– Surus (Ecuador).
– El niño de orejas rojas (Bolivia – España).
– Pelo que foi (Brasil).
– Adivinación (Ecuador).
– Nadie puede decir que esto es una despedida (Argentina).
– La fragilidad de un cuervo solitario (Argentina).
La programación se complementa con una Selección Oficial de Largometrajes integrada por producciones que han sido presentadas y reconocidas en algunos de los festivales más importantes del mundo, como Cannes, Berlín y San Sebastián.
En esta edición llegarán a Quito películas provenientes de otros países, consolidando al festival como una ventana para el diálogo entre distintas culturas cinematográficas. Las obras que integran la selección oficial son:
– El Niño Probeta (Ecuador).
– My Father Shadow (Nigeria).
– Los Domingos (España).
– La noche está marchándose ya (Argentina).
– Resurrection (China).
– Moscas (México).
– Petite Dernière (Francia).
“Cada edición del festival representa una oportunidad para que el público descubra nuevas historias y para que nuestros realizadores compartan pantalla con producciones que hoy marcan la conversación cinematográfica internacional. Creemos que el intercambio cultural fortalece la industria y permite que el cine ecuatoriano dialogue de igual a igual con el mundo”, señala Felipe Egas, presidente de Turicine.
Desde su creación, el Festival Ecuatoriano Turicine ha impulsado espacios de exhibición, formación y encuentro entre cineastas, estudiantes y espectadores. A lo largo de sus seis ediciones anteriores ha reunido a más de 8.000 asistentes presenciales, ha llevado el cine ecuatoriano a 2.000 personas mediante su circuito itinerante, ha recibido 800 proyectos en sus convocatorias y ha contado con la participación de 45 invitados nacionales e internacionales, quienes han compartido talleres, conversatorios y masterclass para fortalecer el desarrollo del sector audiovisual.
El festival también ha contado con la colaboración de reconocidas figuras del cine ecuatoriano como Sebastián Cordero, Javier Andrade, Gabriela Calvache, Tito Jara, Anahí Hoeneisen, Arturo Yépez, Christian Rojas y otros destacados directores, productores, actores y profesionales del sector, consolidándose como un espacio de intercambio y aprendizaje para nuevas generaciones de realizadores.
En un momento en el que el cine ecuatoriano continúa ampliando su presencia dentro y fuera del país, la séptima edición del Festival Ecuatoriano Turicine reafirma a Quito como un punto de encuentro para las historias que reflejan la diversidad cultural, la creatividad y el talento de una industria que sigue construyendo nuevas oportunidades para sus creadores y sus audiencias.
Ig: @turicine.ec