Papaya Dada, un Carnaval y un aprendizaje: la disculpa que sacudió Ambato
El Carnaval 2026 en Ecuador estuvo lleno de color, música y tradición, pero también dejó una escena que dio de qué hablar en redes sociales y entre los asistentes de la emblemática Fiesta de las Flores y las Frutas en Ambato. Más allá de las carrozas floreadas, los ritmos alegres y la presencia de figuras destacadas del espectáculo, un episodio protagonizado por la banda Papaya Dada se convirtió en tendencia y marcó una reflexión sobre los límites entre la cultura festiva y el respeto a los artistas.
Durante el desfile, la agrupación sorprendió con una carroza de alto impacto visual y tecnológico, equipada con pantallas LED y un sistema de sonido potente. Sin embargo, lo que debía ser una presentación celebrada, se vio enturbiada cuando parte del público comenzó a rociar espuma de carnaval, la tradicional carioca y agua sobre la estructura. Aunque este gesto para muchos forma parte del espíritu alegre de la fiesta, para Esteban Portugal, vocalista de Papaya Dada, fue una amenaza que ponía en riesgo los equipos costosos que integraban la puesta en escena.
Desde lo alto de la carroza, Portugal expresó su molesta reacción, subrayando que en Ambato predomina otra tradición festival; la de la Flor y la Fruta donde, según él, el uso indiscriminado de espuma no forma parte del protocolo de celebración. Su comentario, además de tensionar el ambiente, incluyó una frase que no pasó desapercibida: sugirió que quienes quisieran “celebrar carnaval de la forma tradicional” deberían dirigirse a otras ciudades donde eso sí es común.
Lo que vino después fue un giro inesperado que transformó la crítica en un momento de humor y aprendizaje colectivo. Tras la creciente repercusión en redes y la ola de comentarios a favor y en contra, el propio Esteban Portugal decidió ofrecer una disculpa pública. En un video viral, el vocalista admitió con tono jocoso que había actuado “contra los sagrados estatutos de la cultura carnavalera ecuatoriana” y reconoció su falta de espíritu carnavalesco, aceptando que el juego con agua y espuma forma parte de la identidad festiva del pueblo ecuatoriano, incluso en Ambato.
Para hacer aún más amistosa la escena, sus compañeros de banda lo cubrieron de agua, espuma e incluso huevos mientras insistía en su arrepentimiento, arrancando risas y aplausos entre quienes siguieron la publicación. Además, se tomó un momento para extender sus disculpas hacia la ciudad de Guaranda, luego de la referencia polémica que había hecho en medio del calor del momento.
Este incidente no solo encendió comentarios sobre el respeto a los instrumentos y equipos de los artistas, sino que volvió a poner sobre la mesa un tema recurrente durante las fechas de Carnaval en Ecuador: ¿dónde están los límites entre la tradición, el entretenimiento y el exceso?. Mientras algunos usuarios valoraron el llamado de Portugal a cuidar los equipos técnicos y respetar la naturaleza de cada festividad, otros cuestionaron su capacidad de anticipar lo que comúnmente se vive en celebraciones masivas como esta.