¿Cómo superar una ruptura amorosa más rápido? :Esto dice la ciencia
¿Existe una manera de superar más rápido a una expareja? La ciencia no establece un tiempo exacto para dejar atrás una ruptura ni existe un método que permita eliminar el dolor emocional de inmediato. Sin embargo, distintas investigaciones han identificado factores que pueden favorecer una recuperación más saludable y ayudar a que el sufrimiento no se prolongue innecesariamente.
Uno de los principales factores relacionados con una recuperación más difícil es la rumiación: quedarse atrapado pensando una y otra vez en lo sucedido, en lo que se pudo hacer diferente o en qué estará haciendo la expareja. La Asociación Estadounidense de Psiquiatría explica que este patrón consiste en mantener una atención repetitiva sobre pensamientos y emociones negativas y puede contribuir a empeorar el malestar emocional.
En el contexto específico de las rupturas, el psicólogo estadounidense Ty T. Marshall estudió junto con su equipo la relación entre el malestar por una separación, la rumiación y el crecimiento personal. En dos estudios, con más de 800 participantes en conjunto, encontraron que el malestar posterior a una ruptura podía relacionarse con procesos de reflexión y rumiación. Esto muestra que pensar sobre lo ocurrido no es necesariamente negativo, pero existe una diferencia entre reflexionar para comprender la experiencia y permanecer atrapado en pensamientos repetitivos.
Por eso, una de las claves no consiste simplemente en “dejar de pensar” en la expareja. Intentar bloquear constantemente los recuerdos puede resultar difícil y, en algunas personas, terminar aumentando la atención sobre aquello que quieren evitar. Una estrategia más saludable puede ser reconocer la emoción, permitir que aparezca y después dirigir progresivamente la atención hacia otras actividades, relaciones y objetivos personales.
Otro factor importante es la manera en que una persona se trata a sí misma después de una ruptura. Una investigación publicada por David A. Sbarra y sus colaboradores en 2012 analizó a 109 adultos que atravesaban una separación matrimonial. Los investigadores encontraron que quienes mostraban mayores niveles de autocompasión presentaban menos interferencia emocional relacionada con la separación, y esta asociación se mantenía hasta nueve meses después.
Esto significa que castigarse por lo ocurrido, culparse constantemente o pensar que “deberías haberlo superado ya” puede ser poco útil. La autocompasión no implica justificar errores ni negar lo sucedido, sino reconocer que atravesar una pérdida afectiva puede ser doloroso y permitirse vivir el proceso sin convertir el sufrimiento en una forma permanente de autocastigo.
La recuperación tampoco ocurre de la misma manera para todas las personas. Un estudio publicado por K. Tran y colaboradores en 2024 analizó 3.734 experiencias de separación correspondientes a 2.709 personas y encontró que diferentes características de la relación y de las circunstancias de la ruptura estaban relacionadas con la manera en que evolucionaban emociones como tristeza, culpa, enojo y alivio. Los resultados refuerzan la idea de que no existe un calendario universal para superar una relación.
Entonces, ¿qué puede ayudar? La evidencia apunta a evitar quedarse atrapado en la rumiación, mantener vínculos sociales, recuperar actividades personales y tratarse con mayor comprensión durante el proceso. También puede ser útil establecer cierta distancia de la expareja cuando el contacto constante mantiene activo el sufrimiento, aunque esto dependerá de cada situación y no siempre será posible, especialmente cuando existen hijos, responsabilidades compartidas o asuntos pendientes.
Superar una ruptura, por tanto, no significa olvidar rápidamente a una persona ni dejar de sentir tristeza de inmediato. Significa que, poco a poco, los recuerdos dejan de controlar la vida cotidiana y la persona comienza a recuperar su identidad, sus rutinas y sus proyectos fuera de aquella relación. Si el dolor se vuelve muy intenso, persiste durante mucho tiempo o afecta de manera importante la vida diaria, buscar apoyo profesional puede ser una decisión adecuada.
La ciencia no promete un “truco” para dejar de amar de un día para otro. Lo que sí muestra es que la forma en que enfrentamos una ruptura puede influir en nuestro proceso de recuperación. A veces sanar no significa dejar de recordar a esa persona, sino aprender a recordarla sin que su ausencia siga ocupando todo el espacio de nuestra vida. Y quizá superar una ruptura no sea olvidar a quien se fue, sino volver a encontrarnos con nosotros mismos después de su partida.
Escrito Por:
Yadira Cobos